La avalancha que cambió la forma de contar las noticias

Snow Fall, un especial interactivo de The New York Times

Arturo J. Paniagua – Periodista y presentador, siempre atado a internet y las nuevas tecnologías.

Suena el teléfono. Dice “Buenas tardes, Arturo” y yo ya sé que al otro lado del teléfono está Juanma Ortega. Me dice que quiere reunir a un grupo de gente especial que contemos en este blog aquello que nos apetezca sobre la generación de contenidos en medios de comunicación y en publicidad. Si Juanma te lo pide, no te puedes negar. Aquí va mi primer post, que explora la creciente tendencia de dar protagonismo a las buenas historias utilizando todas las herramientas que te da internet. Bienvenidos.

En los últimos 10 años, las tendencias digitales han marcado el camino a seguir para aquellos que crean contenidos informativos y de entretenimiento. Si trabajas en la radio, en un diario, en la TV o en publicidad, ya en 2006 los “gurús” te juraron y perjuraron que abrir un blog era bueno (“aporta naturalidad en el mensaje”, dijeron). Años más tarde, en 2009, con el crecimiento vertiginoso de Facebook y la irrupción de Twitter, todo el mundo parecía decirnos que teníamos que estar presentes en las redes sociales, porque “debes estar allí en donde está tu audiencia”.

A partir de finales de 2013, la tendencia es más abstracta y ya no se basa en gestos tan sencillos e interiorizados a día de hoy como abrir un blog o una cuenta de Twitter. Y es que la tendencia actual para las empresas de contenidos es una palabra que necesita mucha explicación: lo que se lleva ahora es innovar.

Partiendo de que las historias, más allá de su capacidad para sorprendernos, casi siempre se cuentan de la misma forma (la radio, los informativos y los periódicos apenas se han dado cuenta que ese es uno de sus grandes puntos débiles), la innovación se refiere a formas diversas, creativas y curiosas de presentar lo que quieres contar. El contenido sigue siendo el rey, pero ahora comparte trono con una reina bastante caprichosa: la narrativa (la forma de contarlo).

Snow Fall, la historia que cambió todo

La veda de la innovación a la hora de contar historias surge en uno de los periódicos que mejor se han abrazado a la tecnología (tienen presupuesto y un gran equipo para hacerlo): el New York Times. A finales de 2012 el diario neoyorquino engancha y deslumbra a la audiencia publicando Snow Fall, The Avalanche at Tunnel Creek. No era una historia que siguiera la estructura narrativa imperante hasta aquel momento, cuando contábamos casi todo con una noticia de extensión determinada que incluía imágenes, y en el mejor de los casos algún vídeo.

Snow Fall es un especial informativo de varios capítulos en la que se nos contaba lo ocurrido en una localidad de Washington llamada Stevens Pass cuando 16 de los esquiadores más importantes del país se vieron atrapados en una avalancha que se cobró la vida de tres de ellos. La historia ya era impactante por sí sola, y el Times decidió contarla con una técnica llamada Parallax, que permite hacer fluir el contenido en la pantalla a medida que haces scroll.

Otro detalle de Snow Fall, de The New York Times

Snow Fall es una especie de sinfonía en la que audio, vídeo, fotografías y texto se acompasaban de manera diversa, haciendo que el usuario se metiera dentro de la historia. Solo la primera semana, 2,9 millones de personas navegaron la historia (curioso, tomando en cuenta que es un producto que debe consumirse de manera calmada y huyendo de la inmediatez por la que clamaba internet hasta el momento), y su autor (John Branch) terminó ganando el Premio Pulitzer, que elogiaba la “evocadora narrativa” y la “integración de elementos multimedia”.

La vida después de Snow Fall

Tras aquel éxito, todas las grandes empresas informativas ya saben que las historias deben contarse más allá de como nos habían enseñado: titular, entradilla, y unos cuantos párrafos para responder las 5 uves dobles. Ahora hay que arriesgar un poco más y dedicar recursos al desarrollo, al diseño y a la investigación, poniendo mimo a lo que hay que contar, huyendo de las últimas horas.

Machines For Life, un interactivo de Daft Punk

Aunque el NY Times se sigue luciendo cada semana, son muchos los medios que empiezan a estar a la vanguardia en este sentido. Con The Guardian hemos visto cómo contar un gol cuando no tienes los derechos de emisión de los partidos del Mundial de Fútbol, o cómo resumir tanta información como la que provocó el escándalo de la NSA; con Pitchfork nos volvimos a enamorar de Daft Punk; y con L’Equipe hemos admirado un poco más a admirar a los corredores del Tour de Francia. Nos sentimos parte de cada una de esas historias.

Y sí, las historias ya eran de por sí impactantes, pero las nuevas formas de contarlas le dieron aún más protagonismo: en The Global Mail nos acercamos a la ciudad que no quería desaparecer; ESPN nos ha hecho seguir soñando con Michael Jordan; The Telegraph descubrió el negocio detrás de los bombones; y Rolling Stone nos contó cómo los hackers se han vuelto vitales para gobiernos y altas organizaciones. Sí, nos dejamos envolver por la narrativa y el contenido nos deja huella.

El negocio de hacer algo distinto

Vox, en una de sus explicaciones paso a paso de la actualidad

A raíz de la innovación en los últimos años aparecen nuevos medios que con la innovación como excusa también quieren llamar la atención en su estructura y en su forma de contar las noticias. Son webs como Quartz, que decretó la muerte de las portadas convencionales y simplemente hace un resumen de historias relevantes; Five Thirty Eight, que busca explicaciones a las noticias a través del periodismo de datos; Vox, especialistas en mostrar una lista de datos relevantes que ayudan a explicar una noticia; Buzzfeed, que juega con la viralidad de los contenidos (sean informativos o no); o Medium, una red de blogs minimalista creada por los responsables de Twitter, que se deleita en la importancia del texto.

¿Se innova informativamente en España?

El Laboratorio de Innovación Audiovisual de RTVE

En España uno de los casos más conocidos de integración multimedia en la información es el Laboratorio de Innovación Audiovisual de RTVE.es (en el que trabajo), que desarrolla documentales para web, especiales interactivos y narrativas que conllevan el uso de datos e incluso juegos. También destaca El Confidencial Lab, sobre todo más volcado en el periodismo de datos, que a través de gráficos, mapas, infografías y tablas logra contar historias y encontrar particularidades sobre las mismas.

En las últimas semanas, ya empiezan a dar sus primeros pasos en la radio, con sendas historias sobre inmigración hechas por Cadena SER (20 años de inmigración en Canarias) y COPE (Melilla, por encima de la valla). Les aplaudimos, aunque lo próximo que les pedimos es que también integren el vídeo en su narrativa. Porque ya sabemos que gracias a internet ahora la radio también se ve (preparad las piedras en mi contra aquellos que creen que esto “mata la magia” detrás del medio).

En próximos posts, os iré contando cómo la innovación también ha afectado a la radio, a la televisión y a la publicidad. Nos queda mucha tela que cortar, así que vayan ustedes pensando en aquello que pueda hacerles especiales a la hora de contar las mismas historias que cuenta su competencia. Esa parece ser la mayor excusa para ejercer esta revolución en la narrativa, cuyo resultado es el que busca todo humano con su trabajo: la atención y la relevancia.

Posted on 8 octubre, 2014 in Internet

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Arturo J. Paniagua

About the Author

Periodista apasionado por contar historias en internet. Presentador de radio, TV y eventos. Me encuentras en Twitter como @ajpaniagua

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